PARA RECORDAR
El día 5 de mayo celebramos la Gala de la XV edición de los Simón 2026
Fue realmente una fiesta del cine de Aragón
Amigos a los que pudimos abrazar, y con los que pudimos hablar de proyectos, de cosas pendientes, y esperanzas comunes.
De momento os dejamos algunas cosas
que optaban al premio, estuvieron casi todos, faltaron muy poquitos, unos compartiendo sus premios y otros reconociendo el mérito del premiado.
Enlace para ver la retransmisión por Aragón Televisión
CATÁLOGO DE LOS SIMÓN 2026, XV EDICIÓN
Seguimos con nuestra programación de “Los Oficios del Cine” esta vez tenemos la suerte de contar con Javier Salmones cómo director de fotografía. Como siempre en el edificio San Valero en la plaza de Santa Cruz a las 19:00 hora el martes día 19 de mayo, sin duda os alegrareis de haber estado presentes, porque la conexión entre sus facetas de cineasta y docente es especialmente relevante
19:00
ENCUENTRO CON JAVIER SALMONES
La masterclass fue realmente interesante. Javier comenzó explicando la función del director de fotografía en una película, destacando su papel en la creación de la imagen: qué se ve y cómo se ve. Señaló que es un pilar visual y narrativo fundamental, encargado de establecer la atmósfera de la obra. También subrayó la importancia de otros tres departamentos clave dentro del área de fotografía: maquillaje y peluquería, vestuario y dirección artística. Estos departamentos trabajan en estrecha colaboración con el director de fotografía para construir el resultado visual que aparece en pantalla.
En segundo lugar, profundizó en el proceso de preparación desde el momento en que el director de fotografía recibe el guion y decide aceptar el proyecto. A partir de ahí, el guion sirve como guía para definir la paleta de colores, el movimiento de cámara, el trabajo de iluminación y el desglose de planos por secuencia. Este proceso incluye una estrecha relación con la dirección que, aunque breve, es muy intensa hasta lograr que todos trabajen sobre una misma visión de la película. Durante esta fase se concretan aspectos como la paleta cromática, el tipo de iluminación y el enfoque visual general. Finalmente, toda esta información se transmite a los departamentos de maquillaje y peluquería, vestuario y dirección artística. Las implicaciones de esta colaboración quedaron claras y resultaron de gran utilidad.
En tercer lugar, habló sobre el trabajo en el set y la importancia de montar una iluminación “base” desde el principio, con el objetivo de realizar el menor número posible de modificaciones durante el rodaje. Esto permitía mantener el espacio despejado —“360 grados sin obstáculos”— de elementos de iluminación, facilitando así los movimientos en el set y agilizando tanto el tiempo como la comodidad del rodaje.
Además, presentó fragmentos de análisis de dos películas, «La infiltrada» y «Caminando con el diablo«, explicando en cada caso el cómo y el porqué de las decisiones visuales tomadas.
Fue una verdadera clase magistral.
NUESTRA SIMÓN DE HONOR LEONOR BRUNA.
La Academia del cine y el audiovisual aragonés es una asociación sin ánimo de lucro creada para aglutinar a los profesionales del sector cinematográfico y audiovisual de la región, dentro de una entidad solvente y de prestigio. Y que representa realmente al sector en Aragón.
El mayor premio de la Academia es el Simón de Honor con el que se honra a toda una vida profesional. Este año recae en una mujer:

Es zaragozana, actriz, directora, guionista, fundadora y también directora de una escuela de cine para jóvenes y adolescentes.
Es Leonor Bruna que en el origen fue arqueóloga, una profesión de rebeldes, así la define, esos que remueven piedras hasta encontrar su interpretación, trabajó en el yacimiento de Bílbilis. Pero de repente descubrió la interpretación como quien descubre el vértigo y cae preso en él, se marchó a Madrid a estudiar con José Carlos Plaza en el Laboratorio William Layton. Su primer trabajo de actriz fue en Suiza Después una oferta para trabajar como actriz española que hablase alemán la llevó a Alemania, iban a ser ocho meses, pero ese desfacedor de vidas que es el amor la mantuvo allí trece años, continuó trabajando en teatro, cine y televisión más de diez años. De esa etapa confiesa: “Berlín es la ciudad donde más creativa he estado en mi vida”. “Allí estudié como guionista y también escribí mis primeros guiones”. Y Allí tuvo a su hijo y por su amor se volvió a casa, a Zaragoza, donde uniendo sus experiencias, su atrevimiento, y sin ver pasar ningún tren decidió reinventarse y poner ese tren en marcha, se llamó El Perro Andaluz un claro homenaje a Buñuel, y claro, el perro tenía que ser verde, y esconder una escuela de cine para adolescentes y jóvenes.
La educación sobre el cine es fundamental, porque va mucho más allá del simple entretenimiento: forma espectadores críticos, creativos y culturalmente conscientes. El cine es una de las expresiones artísticas y comunicativas más influyentes de los siglos XX y XXI, y comprenderlo permite interpretar mejor el mundo que nos rodea.
Aprender sobre sus elementos —planos, iluminación, guion, edición— permite analizar cómo se construyen los mensajes y cómo influyen en el espectador. También es una herramienta pedagógica interdisciplinaria
Durante la adolescencia, contar historias ayuda a comprender quién se es y cómo se habita en el mundo. Aprender a narrar en imágenes permite transformar experiencias personales en relatos compartidos universales.
Pero también hacer cine es un proceso colectivo: guionistas, actores, camarógrafos y editores deben colaborar. Así se desarrollan habilidades como la comunicación, la empatía, la resolución de conflictos y la responsabilidad compartida. Competencias esenciales para la vida adulta, más allá del ámbito artístico.
No solo enseña a hacer películas: enseña a mirar, pensar y expresarse en el mundo contemporáneo.
Cuando una comunidad forma cineastas, está formando narradores de su historia, su lengua, sus conflictos y sus sueños.
En fin, educar sobre el cine significa formar ciudadanos más críticos, sensibles y creativos. En una sociedad dominada por imágenes y medios digitales, comprender el lenguaje cinematográfico ya no es opcional, sino una necesidad cultural y educativa, Este es el patrimonio que Leonor está creando para esta ciudad


